salud ocular

Causas de la sequedad en los ojos

Salud

El síndrome del ojo seco o simplemente sequedad en los ojos es una patología representada por falta de la película lagrimal que recubre los ojos.

Uno de los métodos más efectivos, inmediatos y de uso común a corto plazo son las lágrimas artificiales, unas efectivas gotas para tratar de manera local el problema.

Este síndrome puede aparecer como consecuencia de otras patologías, como el padecimiento de una enfermedad autoinmune, por ejemplo el lupus eritematoso sistémico, la artritis reumatoide, la esclerodermia o el síndrome de Sjögren.

Pero también hay muchos otros motivos que pueden provocar que esta dolencia, cada vez más común, se desencadene con mayor frecuencia, causando sequedad en los ojos.

Los más comunes son la contaminación o el smog de la ciudad, que genera unas las partículas finas irritan y alteran la humedad del ojo. Además, hay otros factores ambientales y climáticos, como la baja humedad, los ambientes polvorientos o la  exposición prolongada de los ojos al sol. 

Las alergias y otras enfermedades preexistentes como el hipotiroidismo, hipertiroidismo,  además de las citadas antes.

Algunos tipos de medicamentos como los antidepresivos, los antihistamínicos, los productos descongestionantes nasales, los ansiolíticos, las pastillas anticonceptivas orales, los betabloqueantes y los diuréticos. 

El uso frecuente y prolongado de lentes de contacto es otro de los motivos que pueden alterar la sequedad o humedad en los ojos, por eso muchos oculistas recomiendan un uso intermitente, alternando gafas con lentillas, para evitar además de la sequedad de ojos, la irritación de la córnea.

El trabajo delante del ordenador, dada la pobre humidificación del medio ambiente, que se vuelve más precaria por los ventiladores de refrigeración de las computadoras y otros dispositivos, la prolongada sensación de compromiso y atención, el estrés postural, causan a la larga una marcada desaceleración en el parpadeo de los párpados. Al parpadear menos, no lubricamos adecuadamente nuestros ojos.

El uso y abuso de tabletas y smartphones también está disparando esta dolencia, ya que con la exposición constante a las pantallas y los estímulos se reduce el parpadeo y la postura hacia adelante del cuello, típica del uso de estos dispositivos, altera la apertura del párpado.

Fumar es la causa de casi el 30% de los casos de ojo seco. Las mujeres que fuman corren el riesgo de desarrollar 4 veces más disfunción de la película lagrimal que las no fumadoras. El riesgo también aumenta con el humo del entorno, es decir cuando sin ser fumadores nos rodeamos de gente que está fumando y estamos en constante contacto y exposición con el humo del tabaco.

Existen otras causas relacionadas con bacterias o virus, como la conjuntivitis, algunos tipos de herpes y otras enfermedades que pueden causar o contribuir a que se sequen los ojos de forma excesiva.

Qué hacer ante esta dolencia

Lo primero que debe hacer es acudir a un oftalmólogo, un especialista médico en el tratamiento de la salud ocular.

Una vez diagnosticado el problema, los sustitutos de lágrimas o lágrimas artificiales pueden ayudar a reponer la película lagrimal.

Es importante evitar el uso de suero fisiológico. Este suero, si bien puede ser útil para limpiar los ojos en un momento dado, no está recomendada su utilización para esta dolencia.

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